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Me salvo de la cruel
monotonía,
divino canto que me llega del Cusco.
Ardiendo en fuego deseo elogiar,
tu pura i sutil sinfonía.
Muy cerca de la locura ardía,
si rimar bien, más es de Dios hablar. |
Es su verbo, que tu verbo,
ha de gestar,
con la cadencia de suave armonía.
Imparte bendición a los mortales,
que precisan de tu mensaje santo.
Fluyendo en estas esencias terrenales
i vuela tu canto en el espacio sideral. |
Que llena de belleza,
mata el espanto,
de este loco Paraíso Terrenal. |