|
|
Mi alma estaba escondida
en el fondo de un suspiro
cuando viniste a llamar
a un otoño florecido.
I después te fuiste sola
por un camino de estrellas
que alumbraban tenuemente
la espera junto a la puerta. |
Casi flotando en la sombra
te perdiste aquella noche
noche con sabor a llanto.
Desde entonces sólo espera
mi alma que ha vuelto a esconderse
en el fondo de mi pena. |