|
|
Llueve, las gotas se me
clavan
son puñales en mi alma.
Escucho su son, melancólico i en calma
percibo en cada gota
un recuerdo de mi vida rota.
He perdido esa hoja del árbol de mi vida
fue grande mi congoja
aunque la preveía.
Siempre estaba inquieta
pero era mi elegida. |
Tal vez, preparé su partida
o puede nos encontremos
¿jugando a la escondida?
pero no será igual.
Seguiré estando herida
i será tarde ya
no habrá puerto en esta partida.
Su voz suena ahora, lejana de mi vida
suena como un cristal i para mí es muy fría
no quiero enhebrar un cristal
con las lágrimas mías. |