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Yo quisiera morir allá en
Ajosca,
bajo el celaje azul de Talavera,
junto al Chumbao que canta en la pedrera
sobre el rosal florido que se embosca. |
I al ver tu cabellera que se
enrosca,
en tu rostro de linda primavera
dejar para siempre el alma entera,
suspirando por ti, allá en Ajosca. |
Mirar de Hualalachi
cristalino,
el agua que acaricia tu figura
i el dulce madrigal de tu ternura.
En tu voz musical andahuaylina,
que modulas de amor la singladura
con la gracia de la Venus o de la Ondina. |